NUESTRA HISTORIA…

++

.

“DONDE HAY VIDA HAY LUCHA POR LA VIDA”

“El cáncer es curable “
La Fundación APOSTAR A LA VIDA surge a partir de la creación de un Grupo Psicoterapéutico para pacientes con cáncer que se funda en Abril de 1993 por la Dra. Silvia Garsd (especialista en psico-oncología) y Hugo Basílico (paciente oncológico recuperado); respondiendo a la necesidad producida por el desamparo psicológico en que se encuentra el enfermo de cáncer. Cuando recibe el diagnóstico su espíritu está dominado por el miedo a la muerte, a las mutilaciones, a la pérdida de fuerzas morales, al deterioro psicofísico, al abandono de toda actividad desarrollada habitualmente.

Formación del grupo

En octubre de 1992 el paciente Hugo R. Basílico con diagnóstico de linforma no Hodgkin es derivado para su atención psicológica.
En ese momento, felizmente a tiempo, las técnicas implementadas por la profesional tratante lo sacan de esa situación anímica: recupera fuerza, ánimo y el deseo de vivir se apodera de él con total intensidad.
Caracterizado por una condición natural de liderazgo, sabe interpretar lo que otros enfermos sienten.
Hombre de gran inteligencia y nobleza, con la idea “ ayudando a otros me ayudo a mi mismo” propone participar junto a la doctora en el proyecto de crear el primer equipo de trabajo profesional-paciente oncológico. A partir de ese momento se genera un voluntariado de pacientes que se fueron transformando en agentes de salud los cuales contienen, reflexionan, informan y capacitan a sus pares. al compartir con ellos sentimientos y vivencias similares frente al diagnóstico. El paciente conoce sus derechos, recupera su capacidad de lucha y se hace protagonista de su historia.De este modo, se forma un grupo llamado “APOSTAR A LA VIDA ”, que hoy se reúnen en diferentes puntos del país, donde los pacientes son atendidos en forma gratuita .

Donaciones

Recibimos permanentemente pedidos para abrir grupos en diferentes puntos del país y del exterior. Para ello son necesarios los recursos económicos que pueden hacer posible la apertura de nuevas filiales con todo el trabajo y la inversión que ello requiere.

Envíe sus donaciones al Banco de la Nación Argentina – Cuenta Corriente nº 78839/39 Sucursal Boedo. También en nuestra sede, sita en la Av. Rivadavia 2774 6º “O” -Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Puede contactarse telefónicamente al (54-11) 4863-6785 de Lunes a Viernes de 14 a 18 hs o por correo electrónico a apostaralavida@gmail.com . Agradecemos desde ya su aporte.

Presentación

Cuando el diagnóstico médico es cáncer quien lo recibe, no puede escuchar absolutamente más nada. El shock emocional, que se produce como consecuencia de la asociación que se hace de esta enfermedad con la muerte, es inevitable. A partir de esto, el ahora paciente oncológico cae en un estado crítico de terror, desesperación, cuando no de desesperanza.
Se oye decir, “el cáncer me cambió la vida” : ahora sólo se piensa en un futuro inmediato y muy poco promisorio, lo que genera un estado de infinito dolor y angustia, como sentimiento continuo, impidiendo toda actividad y descanso. En estas condiciones anímicas recurren a nuestros grupos.
Un equipo altamente capacitado de profesionales psicólogos en conjunto con otros pacientes recuperados anímica y psicológicamente, -que han alcanzado un grado de equilibrio interior- lo reciben, conteniéndolo por este desborde emocional que traen, que, de seguir en el tiempo jugará en contra de la recuperación de su salud.
Compartir luego creencias y vivencias con los pares ayuda a bajar el nivel de ansiedad y comenzar el camino de la lucha por la vida, pero ahora con esperanza , ya que los miedos serán dispersados, transformados en sana energía y fuerza.
El concepto del que partimos es: “Donde hay vida hay lucha por la vida”. La gran cantidad de pacientes que pasan y/o están formando parte del grupo, son una muestra, un espejo claro de vida, que desafiaron todo pronóstico al comprender que el cáncer no es una condena. Que si bien no se es el mismo que antes del diagnóstico, sí se puede ser mejor persona .
Otro de los conceptos básicos de Apostar es que cuando mejor calidad de vida se logra, más cantidad de vida se obtiene (la calidad dependerá de lo que cada uno interiormente encuentre que es lo mejor para sí).

Se aprende a despejar el terreno mental, eliminando o controlando los factores de riesgo: compulsiones, presiones, obligaciones -de las que si no se prescinde nada se modifica demasiado- también culpas creadas por mandatos o por condicionamientos sociales y otras tantas cosas que han frenado el desarrollo del ser.
Logrado esto, los pacientes se trazan un proyecto de vida luego de un buen encuentro con su interior y así, van descubriendo la cantidad de recursos que poseen gracias a la inteligencia y a la razón (privativo esto del ser humano). Así pueden generar estrategias con un potencial de energía desconocido hasta el momento, y enfrentar no solo su curación sino una nueva postura ante los hechos que el diario vivir plantea.
Descubren un nuevo sentido a sus vidas, el bienestar interior se va instalando en cada uno fortificándose el sistema inmunológico el que actúa en pos de la salud.
El nuevo paciente oncológico, que surge de Apostar a la Vida, se ha trasformado en una “nueva persona”. Acude a los tratamientos médicos con la fuerza y la esperanza necesarias para que el efecto de los mismos potencie su acción.
“No bajar los brazos”, saber que la única batalla que se pierde es la que no se pelea: cuando surge este tema, se lo trabaja intensamente en el grupo. Es lo que llamamos: ” psicoterapia de rescate ” .
Nuestra gente, sabe que finalmente la vida ha triunfado, que nunca mucho costo poco y qué lo único que si perdemos, no recuperamos, es LA VIDA.
Entre el avance científico y la nueva actitud positiva del paciente, podemos afirmar la drástica reducción del índice de mortalidad, hecho comprobado con los que regular y sistemáticamente asisten a los grupos.

No existen milagros, sí un intenso y cotidiano trabajo de cada uno para conocerse descubrirse y cuidarse.
Comprenden que ahora se puede, “¡que ahora somos”!, que un proyecto de vida es posible: así lo demuestran miles de pacientes que aprenden esta filosofía, pues han entendido que el cáncer es una segunda oportunidad que ofrece la vida.

Hoy el cáncer es curable.