Testimonios (continuación)

Testimonio de Amalia Matiello

Buenos Aires, noviembre 2012
Me llamo Amalia, hace 4 años me diagnosticaron cáncer de colon y para mi marcó un antes y un después. Temor, estupefacción y negación fueron mis sentimientos.
En marzo de 2009 gracias a una amiga y a un mail conocí Apostar a la vida y entré a un análisis grupal , al que desde el principio, fui con el convencimiento de que luchando podía vencer. Y luché, luché 6 quimio y 3 operaciones, una para restituir el intestino, ya que tuve colostomía durante un año.
Estoy en Apostar a la vida, soy miembro, estoy libre de enfermedad y creo que esto es un tratamiento indispensable y que junto con el tratamiento médico nos llevan a la victoria.
No es fácil cambiar nuestros paradigmas y dejar atrás partes de nuestra forma de ser que ayudaron a que nos enfermáramos, pero se puede. Se puede y es una luz de esperanza para quien como yo entendimos la importancia de las emociones.
Por eso, que sí, que sí, se puede.

**

Testimonio de Adriana Silva

Luego de haber tenido diagnóstico de cáncer de mama, ello fue en Enero del 2011, y después de haber pasado la primera etapa de curación usual de la enfermedad, o sea, cirugía –mastectomía unilateral-; restándome aún todo el tratamiento de quimioterapia y radioterapia; y comenzando a vislumbrar el difícil y largo camino que me restaba por andar, fue por ese entonces –Marzo de ese año- que ingrese a Internet, y empecé a buscar a ver quien o quienes me podían ayudar a transcurrir ese traumático y perturbador momento de mi vida.-
Como es lógico ingrese a varios sitios de la Web, una de esas paginas fue la de la Fundación Apostar a la Vida, me sentí conmovida al leer tantos testimonios, y saber cuantas personas habían o estaban pasando por lo mismo que yo, quede impresionada cuando mire varios videos, viendo por primera vez en ese momento a la Dra. Silvia Garsd me sentí emocionada.- Me tome un tiempo breve de reflexión antes de decidir ir a las reuniones.-
A mediados de Abril de 2011, -en pleno tratamiento de quimio- fui por primera vez a una de las reuniones, al entrar me encontré con un grupo de gente muy agradable, ese maravilloso día tuve la inmensa satisfacción de tener en vivo y en directo a esa estupenda, fuerte y magnífica mujer que es la Dra. Silvia Garsd, confieso que esa vez me sentí un poco perdida, y como siempre se dice, yo también entre allí “con el cajón y la mortaja”, y salí reconfortada, sintiéndome acompañada comprendida y por sobre todo, llevándome la sensación de haber hallado el sitio y las personas adecuadas para la etapa que estaba transcurriendo de la enfermedad.-
En todo este tiempo, he aprendido muchísimas cosas, he ido “guardando” en un cofre imaginario de oro, herramientas que me han ayudado a mejorar mi calidad de vida, he aprendido a conocerme, a vivir el aquí y ahora, a saber que el cáncer no es sinónimo de muerte, el cáncer me enseñó a ser mejor persona; aprendí a reconocer mi fuerza interior, me enseñaron que las cicatrices que tengo en mi cuerpo son “heridas de guerra”, esa guerra sin cuarteles que se libra a cada instante, me enseñaron con amor y respeto a priorizarme y valorarme, a ser más sensible y amorosa, aún con las personas que no conozco.-
Todo se lo debo a Apostar a la Vida, a las profesionales que tan heroicamente llevan adelante el valiente tratamiento psicooncológico, a mis compañeros de guerra, y en forma especial mi agradecimiento a una de las personas que más quiero en vida la Dra. Silvia Garsd.-
Muchas Gracias Silvia !! Con amor!! Adriana Silva

***

Testimonio de Carmen

Este HERMOSO testimonio es de Carmen, una de las nuevas integrantes de la Red de Ayuda Virtual pero también una de las más antiguas de esta Fundación, ya que integró los primeros grupos que se reunieron antes de formar Apostar a la Vida junto a Hugo Basílico. Carmen hoy vive en Haifa Israel.

Yo he pasado por lo que estás viviendo ahora y estoy segura de que no te es fácil.

Posiblemente, leer sobre mis experiencias te aporte algo de lo que necesitas en estos momentos.

Compartiré contigo mi testimonio: estoy curada del cáncer desde 1989.
Todo lo que te digo aquí surgió de lo que he vivido durante y después del cáncer.

Al recibir en mis manos el diagnostico, el mundo comenzó a girar dentro de mi cabeza, la fluidez de mi vida se interrumpió bruscamente y golpeaban en mi mente preguntas sin respuestas e incertidumbres, como “¿Qué será ahora de mis hijos? ¿Resistiré la operación y tratamientos? ¿Sobreviviré?

Pasé tres operaciones, quimioterapia y radiaciones y llegaron las consecuencias indeseadas: caída de cabello, intolerancia a muchos alimentos, disminución física, debilidad extrema, sensación de desintegración y depresión.

No era capaz de llorar. El lugar del llanto lo ocupaba un enojo rencoroso enorme, gigante, universal. Contra todo y contra todos. ¿Por que a mí, justamente? Yo conocía bastante gente que me hizo mucho daño en mi vida y que se me ocurrían mejores candidatos que yo para este ¿castigo? (Luego, en la Fundación, aprendí que no se trata ni de premios ni de castigos).

Pensaba que moriría y no era capaz de pensar en nada más, salvo organizar con quien quedarían mis hijos cuando yo ya no estuviese.

Pero estuve, porque sobreviví. Sobreviví las operaciones, los tratamientos, los sufrimientos, todo.
Conté con posterior atención de psiquiatra, medicamentos y psicóloga, que ocuparon mi tiempo y mi mente sin encontrar yo gran alivio a mi tormento interno, hasta que, casi por completa casualidad, llegué a conocer a la Dra. Silvia Garsd, encuentro que con el tiempo devino en camino hacia mi autoconocimiento y la paz.

Guiados por Silvia, quienes fuimos su grupo de agradecidos pacientes durante años, y liderados por Hugo Basílico*, compartimos su proyecto visionario que se cristalizó en la Fundación Apostar a la Vida, de la que estoy orgullosa de haber estado entre sus fundadores y voluntarios. Puedo decir que mi vida se divide en dos partes: antes y después de Silvia, Hugo y la Fundación Apostar a la Vida. Les estoy enormemente agradecida por todo lo que aprendí, por las herramientas que recibí para lograr vivir mejor mi vida y por el apoyo inconmensurable que significaron y significan para mí.

Superando la visión estrecha de los meros acontecimientos, hoy reconozco que la vida me concedió, con todo esto, las siguientes importantísimas posibilidades:

– Descubrí aceleradamente quienes eran los verdaderos amigos dispuestos a tenderme su mano. Tuve sorpresas muy agradables y muy desagradables; hubo quienes postergaron temporalmente sus propias vidas para estar conmigo y ayudarme y hubo también quienes desaparecieron “oportunamente”.

– Comencé a valorar cosas de un modo diferente al hasta entonces habitual: hubo las que parecían pequeñas hasta entonces y a partir de esto son los mis preciados valores actualmente. Y hubo muchas cosas que entonces parecían importantes y que aprendí que son fútiles, insustanciales, triviales.

– Hoy quiero vivir 200 años, me entusiasma aprender, viajar, amar y disfrutar del cariño de los que me quieren y aprecian. Hoy cada nuevo proyecto me revive y me potencia y lo enfrento con renovados brío y alegría.

– El haber pasado todo lo que pase me permitió descubrir que soy fuerte, dotada y que tengo una fuerza y persistencias interminables. Solo necesitaba ese lucero en el camino que representan Silvia y la Fundación para descubrirlo y aprovecharlo.

Por supuesto, los tratamientos son agresivos -aunque muchísimo menos que en 1989- y no hay que “bajar la guardia” durante los años subsiguientes a la intervención quirúrgica y tratamientos complementarios.

Todo el proceso es difícil, a veces abruma y sobrepasa e incluso desanima. Pero este es el momento de hacer cambios en nuestra persona y también en el sistema de nuestras relaciones con nuestro entorno (familiares, amigos, trabajo, sociedad).

Hemos de aprender a decir “no” cuando es necesario; a lo que nos lastima y/o molesta, hemos de dejar de ser víctimas (de nosotros mismos o de otros) y esclavos del entorno; hemos de comenzar a exigir todo el respeto y la consideración que nos merecemos.

Informarnos de todos nuestros derechos y exigirlos; de las obras sociales, prepagas, etc. Luchar para que nos cubran el 100% de los tratamientos (siempre tienden a ahorrar a nuestra costa, aunque nos corresponda).
Se que todo esto por lo que estas pasando es como un torbellino, pero justo en esta etapa no debemos bajar los brazos para vencer al cáncer, vivir plenamente y disfrutar de la vida junto con quienes amamos y apreciamos. Y para ello, comenzar pensando en “primero yo” es primordial, imprescindible.

Esa es ahora la prioridad máxima y los seres queridos han de apoyarnos y acompañarnos.

Una vez que salgamos de esto, ya no habrá marcha atrás, porque nos comprometimos a hacer cambios y hemos de cumplirlos para sanarnos para siempre. Descubrimos la fuerza y el potencial que hay dentro nuestro cuando hacemos ese viraje en nuestras mentes.

Cambiando nuestro enfoque y nuestra conducta viviremos el presente, y muy bien. La psicoterapia grupal ayuda mucho; no la abandones. Reflexiona los temas, descubre cuál es tu calidad de vida y mejórala si es necesario (casi siempre lo es).
Es parte importante e inevitable de ese trabajo interno erradicar la ira, los pensamientos negativos, el desanimo, el odio, los rencores y resentimientos.

Una vez que los dejas de lado, te es todo mas fácil, todo mejor.
Eres fuerte e inteligente, aunque no hayas tenido seguridad de ellos antes; ten confianza en ello y mejorará tu autoestima, se renovarán tus deseos, sueños, proyectos y metas y con ellos llegarán, como por arte de magia, la ilusión y el entusiasmo de vivir.

Se trata, en suma de ¡APOSTAR POR LA VIDA! ¡Que sí! ¡Que sí! ¡Que sí se puede!

Te he escrito esto desde Israel, la Tierra Santa.

Carmen
La catamarqueña que le gano al cáncer

***

Periódico Tiempo Argentino nota a Bety Violeta una de las pacientes de Apostar

Ver nota completa

***

Testimonio de Inés Cannella

RED VIRTUAL DE APOSTAR A LA VIDA
Mi nombre es Inés y me diagnosticaron cáncer de mama en el año 2002, enseguida busqué ayuda y encontré Apostar a la Vida, ya su nombre me atrapó, era lo que necesitaba.
Comencé en el grupo psicoterapéutico en octubre de 2002, operada y antes de iniciar los tratamientos. El primer día me di cuenta que ese era mi lugar.
Fue tanta la ayuda que recibí de la Fundación, su representante principal la Dra. Silvia Garsd, de el maestro Hugo Basílico, y mis compañeros de grupo que continúe asistiendo ininterrumpidamente a las reuniones de Lomas de Zamora.
Al principio no entendía eso de ser protagonista, de hacer cambios, de que tenía un rol muy importante en la curación.
Curación? Cómo podían hablarme de curación si tenía cáncer e iba a morirme?. El miedo no me dejaba razonar.
Comencé a vivir el día a día y disfrutar de todo lo que me hacía bien. De a poco fui procesando el miedo y obteniendo valor y sin darme cuenta, el cáncer, había pasado a segundo plano.
Hice los tratamientos de rayos y quimioterapia, además tomé tamoxifeno por cinco años.
Reconozco que no fue fácil, pero en el grupo aprendí que yo puedo, que esta no es una carrera de velocidad, sino de resistencia.
Quiero desde lo más profundo de mi ser agradecer a la Fundación Apostar a la Vida, y a cada uno de los integrantes, profesionales o pares, la ayuda que me brindó, la capacitación con que me formé, que me ha fortalecido a tal punto, que cuando me enteré que se formó la Red de Contención Virtual, quise formar parte.
Es así que me llegan a mi casilla, mails de pacientes del interior, pidiendo ayuda, es una tarea que me ha dado mucha satisfacción.
Es todo un éxito. Parece mentira que a pesar de la distancia se forma un vínculo de contención tan fuerte que, no sólo beneficia al que consulta, sino que me beneficia a mí porque tengo que dar todo mi conocimiento adquirido en mi permanencia en Apostar y en el Curso anual de Asistente Psicooncológico, también en reuniones semanales de supervisión de coordinadores.
Actualmente tengo una señorita en Tucumán, Ana y a Víctor de San Juan.
Los dos han demostrado su fortalecimiento, surgido de los contactos y su agradecimiento a la Fundación por la ayuda recibida.
Podemos curarnos de cáncer, mientras hay vida, hay lucha por la vida.
Que sí, que sí, que sí, aún a la distancia, se puede!.
A mis compañeros de Apostar les propongo que se animen a formar parte de la Red.
Porque ayudando, nos ayudamos.

***

Testimonio de Silvia Nuñez

Hola todo ok, tal como yo tenia la certeza, era un quiste liquido con una agujita, finita y larguita,( hay que joder, ja ja .) lo saco todo, chequeo con la eco, y una mano digital que el quiste estaba todito todito en la jeringa, como yo había decidido que fuera, y como la dra Gars me enseño, y la puta que yo hago la diferencia, entre una paciente que va entregada y/o obligada por el profesional tratante, a una persona protagonista con la certeza de la elección de lo que esta haciendo, porque el éxito lo construimos, yo te cuento y lo dije ayer en el grupo, fui con la certeza que era un quiste y liquido, así que entre hable con la medica que me hacia el procedimiento, le explique que eramos un equipo, que estábamos juntas para dejar el quiste en un frasco, que ella hiciera lo que tenia que hacer para que así fuera, y yo ponía mi parte, me contesta no se preocupe yo la voy a cuidar, yo le contesto, no tengo dudas, te repito estamos en el mismo equipo…. . Che me miro y me dijo muy bien, siendo así mira te voy a cambiar el procedimiento, porque acá el procedimiento que me pide la receta, es suponiendo que es un nódulo, que se hace con otra aguja y con anestesia local porque tiene que hacer un cortecito, yo le conteste, mira hace lo que estimes mejor como si fuera para vos, me dice bueno pruebo con aguja fina si es liquido lo voy a poder extraer, y así fue, todo ok, te comento esto porque, refueza tu teoria es una realidad, que yo soy yo y que yo hago la diferencia, que yo soy la protagonista, que yo decido,.
felicitaciones Dra. Silvia Gars

y muchas muchas gracias y un abrazote y besote chabona
por darme las herramientas para construirme dia a dia beso

***

Reflexiones, Preguntas a mi Mismo
Por: Hugo Basílico
Co-fundador y Presidente Honorario de la Fundación

Ver Presentación:

***

Sara Rey y Rita Macedonio

**

Testimonio de Jorge Padín

Testimonio del Sr. Jorge Padín (Paciente oncológico recuperado) durante el XII Encuentro Nacional entre el Paciente Oncológico y sus Profesionales, evento organizado por la Fundación Apostar a la Vida el 19 de Junio de 2010.

En 1997, cuatro meses después de casarme, me diagnosticaron cáncer de colon del cual me operaron. Al poco tiempo una brutal metástasis hepática me puso al filo de la muerte. Mis médicos opinaron que era inoperable y propusieron hacer QT, de todas formas dijeron que viviría entre tres y cinco meses nada más; era paciente terminal y desahuciado.
Me sentía devastado, había recibido una tremenda bofetada en el alma, yo quería vivir pero la realidad era que me moría. Afortunadamente una amiga de mi madre me habló del grupo Apostar a la Vida , me recomendó ir porque me iba a hacer bien.
Estaba comenzando el Mundial de Francia 98 cuando concurrí un sábado, por primera vez al grupo. Llegué con expectativas, temores y mucha angustia. Lo que llamó poderosamente mi atención fue que los pacientes oncológicos de allí no estaban lamentándose de tener cáncer y consolándose mutuamente, sino su actitud positiva. Eran gladiadores de la vida que estaban peleando una lucha muy dura pero de pie y con convicción. En verdad yo quería ser como ellos y así me lo propuse. Con la ayuda de Silvia, de mis compañeros y de un gran maestro que para mí fue Hugo Basílico, fuí ganando en fe, confianza y esperanza; los cambios fueron muy grandes y notorios. Comencé un nuevo tratamiento con otro especialista y los controles de fin de año reflejaron una notable mejoría. Un año más tarde, en noviembre del 99 me operaron del hígado porque ya se daban las condiciones. Fue una intervención compleja en sí, ya que me extirparon el 65 % del órgano. Luego la situación se tornó muy difícil debido a sucesos inesperados, la infiltración de un pulmón y una infección severa, lo cual puso en riesgo mi vida durante dos meses, pero salí sano y sin cáncer. Las enormes cicatrices que surcan mi cuerpo son muestras elocuentes y un memorial de lo costoso que fue para mí recuperar la salud.
Apenas comenzada mi convalecencia en casa, de nuevo al ruedo. Esta vez mi esposa Adriana era quien se operaba de cáncer de mama. La acompañé con mis vendas sangrantes en aquellos momentos. Hizo sus tratamientos correspondientes y está bien. Por el tipo de cáncer que tuvo nos recomendaron rotundamente no tener hijos por el eventual peligro que representaba, y si quedaba embarazada nos sugirieron abortar.
Pero la vida pudo más, y Mayra tiene hoy seis años. Ella es verdaderamente “hija de la vida”. En sus besos y abrazos siento que es Dios mismo quien me besa y abraza.
Acabo de cumplir 12 años ininterrumpidos en Apostar a la Vida , participé en muchos Encuentros como este. Mi testimonio más grande es quizá, más que transmitir palabras, el estar vivo, vigente y saludable. Afirmo rotundamente que EL CÁNCER ES CURABLE, QUE SE PUEDE, no lo digo de oídas, sino que hablo por experiencia propia.
Y a vos, paciente oncológico que aún no estás en Apostar, te digo que acá tenés tu lugar. Te llamo compañero y hermano. Te invito a recorrer el camino de la vida y la salud. Si yo pude, vos también podés. Que si, que si, que si. Muchas gracias!

***

Testimonio de Rubén Grimberg

“Son nuestras decisiones, y no nuestras circunstancias, las que determinan nuestro propio destino. “
En los primeros meses del 2007, debido a unos dolores en mi rodilla, me hice un chequeo pensando un problema articular y me detectan en el hemograma que la
formula estaba invertida, hice una biopsia de medula y el diagnostico fue leucemia linfática crónica. Tantas historias sobre el cáncer, sobre los tratamientos… y todo eso me desesperaba y lo peor…la muerte inminente.
Investigaba en Internet las estadísticas, cuanto me quedaba de vida, no hacía más que acelerar los tiempos, la angustia y la depresión. Me iba despidiendo de todos, cumpliendo al pie de la letra el manual del paciente con cáncer DESINFORMADO. DESINFORMADO que había otra historia, el de la Fundación Apostar a la Vida , un
lugar que desarrolla un Tratamiento Psicoterapéutico Grupal para pacientes
oncológicos y ese lugar era el mismo al que concurría a atenderme, el Hospital Ramos Mejia. Al principio dudé porque pensaba que iba a ver gente en estado desesperante y en realidad el que estaba desesperado era yo, no las personas que había ahi. Fue un BÁLSAMO increíble, descargué toda la angustia que traía y lo que sentía es que todos los que me escuchaban sabían de lo que hablaba, ya habían pasado por ese momento. Agregado a las palabras de los compañeros, ya en ese instante incorporados a mi, las psicoóncologas Silvia y Anita hacen su Extraordinario Trabajo de empezar a mostrar todos los recursos que tenemos y están tapados y escondidos por los mandatos, aquellos que nos dicen que no se puede.
SÍ, SE PUEDE. Es con trabajo, cumpliendo como si se tratara del tratamiento químico, medico. Este es EL TRATAMIENTO. Empecé a cambiar todos los factores de riesgo a los que estaba expuesto, superé los ataques de pánico, estaba empezando a hacer el Protagonista de mi vida. No es mágico, me llevo tiempo y acompañando ese proceso, mis controles mejoraban, mi parte física inmediatamente acusó recibo de mi nueva ACTITUD. Es esta misma Actitud la que me permite afrontar a la Leucemia Linfática sin tratamiento químico, ya que no lo tengo indicado en este momento. Ya no buscaba en Internet cuanto de vida me quedaba, veía que nuevos adelantos salían día a día, mejorando y ya curando definitivamente la enfermedad. Gracias Silvia, Gracias Anita, por el Inmenso Trabajo que desarrollan, Gracias a mis Compañeros, aquellos que lucharon y les ganaron a las estadísticas, Espejos de Vida en los que me inspiré, si
ellos pudieron, TODOS NOSOTROS TAMBIEN!, pongamos todo nuestro esfuerzo. tenemos una SEGUNDA OPORTUNIDAD!”

***

Testimonio de Silvia Nuñez

En enero de 2008, en una mamografía de rutina, aparece un nodulo…el shock fue devastador, lo único que pensaba es ¿y si es cancer? No quiero morirme!…tenía terror, angustia, bronca, pensaba en la quimio como un veneno al que me tenía que someter.

Fue un terremoto seguido de un tsunami.

En abril ya estaba operada con diagnostico confirmado de cancer de mama, ganglio centinela y paracentinelas.

Se me practico una mastectomia, finalmente el cancer había quedado en el quirofano.

Inmediatamente la pregunta a la cirujana fue ¿ que pronostico tengo? ¿cuánto voy a vivir? La doctora respondio: vas a vivir loq ue vos quieras, pero tenes que cambiar tu forma de vivir!

Yo estaba animicamente destruida y no entendia ¿qué tenía que cambiar! Me sentía sola angustiada, aterrada, con bronca…mucha bronca, con mucho miedo.

Hoy puedo decir que la respuesta no la podía encontrar por que silvia la “super mujer” no sabia para que queria cambiar.

Que quiero cambiar?

Entre en internet y busque ayuda encontre la fundación apostar a la vida, asi llegue a iniciar el tratamiento psicoterapeutico de apostar a la vida.

Despues de muchas horas de tratamiento de grupo encontre la respuesta…ser la “super mujer” era lo que quería cambiar, con las herramientas que el tratamiento grupal me fue proporcionando yo pude cambiar y lo mas importantes es que sostengo esos cambios…hoy tengo la certeza y puedo afirmar que:

* el cancer se cura

* la quimioterapia es remedio.

* los controles son nuestros aliados

* yo soy yo…el otro es el otro

* me priorizo, me escucho, decido libremente, soy la protagonista de mi vida, de mi tratamiento y de mis controles, no tengo que satisfacer las expectativas de nadie ni tampoco esperar que otros satisfagan las mias.

* soy capaz de poner en palabras lo que me pasa

* puedo expresar mis sentimientos, decir puedo o no puedo.

* pido lo que necesito

* me descubro y me construyo diariamente

* pude romper con los mandatos, las enseñanzas familiares y culturales cuando me di cuenta que las habia adoptado como propias y que ya formaban parte de mis pensamientos.

* entonces refelxiones si son mios!!! Yo decido libremente y los puedo cambiar!!

* hoy tb puedo afirmar que los sentimientos no los puedo controlar pero si puedo decidir que hacer con ellos y hacia donde los direcciono.

* hoy puedo afirmar que nadie sabe cuanto vivira en cambio si podemos decidir como queremos vivir.

Agradezco a la vida tener esta segunda oportunidad y a todos mis compañeros pctes que en cada reunion formamos un grupo psicoterapeutico en el cual cada uno de los integrantes del grupo, somos protagonistasdel tratamiento psicologico, espejos de vida, agentes de salud y coordinadores.

Demostrando que si, si se puede curar el cancer

Que si, si se puede curar la metastasis psiquica

Y que si se puede cambiar para alcanzar una mejor calidad de vida y asi mas vida.

Quiero agradecerles especialmente por la ayuda solidaria, por ser maestras de vida y 2 excelentes proffesionales: a la dra silvia garsd y la lic. Ana goldfarb.

Muchas gracias

***

Testimonio de Eduardo Romano

Uno de mis compañeros en el grupo psicoterapéutico del Hospital Ramos Mejía formuló este deseo, y eso me provoco una reflexión al respecto. Voy a hablar de es a reflexión y de las resonancias que a mí, en particular, me produjo aquella frase. En general la filosofía de Apostar a la Vida , si no la interpreto mal, sostiene que factores psicológicos –tal vez sería mejor decir psicosociales- intervienen en el despertar, para decirlo metafóricamente, del oncogén de la enfermedad. Factores enfermos de nuestra vida cotidiana que de pronto facilitan la tarea de ese enemigo.
Es decir qu cuando uno recibe la mala nueva o diagnóstico de cáncer tiene que revisar, además de ponerse en tratamiento, qué condiciones de su vida de relación facilitaron ese proceso. De tal manera que no se trate de “volver” a nada, como deseaba mi compañero, sino de revisar lo que está o estaba enfermo en mis vínculos con los otros, familiares, amigos, superiores o subordinados en el trabajo, etc. y, es claro, eso me llevo inevitablemente a preguntarme cuánta enfermedad circula por lo que solemos llamar nuestra vida “normal”. ¿Hemos aceptado como normalidad lo que recortan los noticieros, radiales o televisivos, de lo que pasa en el mundo y en nuestro propio país? ¿Es normal que un medio como la TV , que debería estar al servicio de la sociedad, de todos nosotros, solo hable de sí misma y convierta por ejemplo, en materia de discusión, las intimidades de un par de imbéciles cualquiera? ¿Es normal que para vender un auto nuevo se necesite degradar a una joven, mostrarla semidesnuda o un poco más, agachada y de espaldas? ¿Es normal que por el mismo medio tan influyente se difundan escenas de películas reservadas para el horario de protección al menor durante todo el día y que son, por supuesto, las escenas que más pueden perturbar, por diferentes razones a los niños? ¿Es normal que el 40% de nuestra población viva en condiciones misérrimas, hacinadas en zonas anegadizas, verdaderos barriales, sin agua corriente ni sistema cloacal, y en las peores condiciones de convivencia promiscua?
Podría seguir y todos ustedes aportar datos aún más alarmantes sobre nuestra “normalidad”. Pero el dilema, para los pacientes que aceptamos como válido el planteo de Apostar, creo yo, es también otro. Como hacer para que esa “normalidad” no nos invada y nos contamine, cómo romper también con imposiciones y mandatos que oprimen nuestras vidas sin que, en muchos casos, nos hayamos dado cuenta de que nos pasa. Cuando llegué al grupo, lo primero que conté, si mal no recuerdo, es que yo estaba esperando “Mí” cáncer, porque en la rama paterna de mi familia ha sido la principal causa de muerte y yo, conscientemente o no, la esperaba. Hasta me atrevería a decir que no enfermarme de cáncer era traicionarlos.
Una de las coordinadoras escribió, una frase que convendría desterrar de nuestras vidas. La de levantarnos y decir “HOY TENGO QUE…” o algunas de sus variantes. Para poder sobrevivir, en ese medio hostil al que antes hice referencia, nos vemos forzados a cumplir con horarios, plazos, exigencias de toda clase. Ahora, lo reconozco, cada vez que la frase acude a mi mente, y no son pocas, trato de desterrarla o por lo menos de ver cómo puedo minimizarla, sacarle presión, desinflarla.
El cáncer, es otra de las cosas que aprendí en Apostar- y yo como enseño o enseñaba, trato de aprender lo más que puedo-, significa una segunda oportunidad para rectificar lo “normalmente” que estuvimos viviendo hasta el día de enfermarnos. Claro, uno asocia mecánicamente cáncer con muerte o por lo menos con plazo acortado de vida. En ese sentido, yo tuve un anuncio similar hace 25 años, cuando una apendicitis llegó a tal grado de infección sin que lo registrara, seguro porque estaba entregado a mi vida “normal”, que los gérmenes llegaron al hígado, tuve septicemia en la herida y un mes internado en terapia intensiva. Casi e muero. El trance me sirvió para cambiar muchas cosas de mi vida, para tratar de estar donde tenía ganas de estar y no donde tenía la obligación de hacerlo, para romper con muchas actividades “normales” que cumplía a diario. Hoy sospecho que tal vez no pude destruir toda la “normalidad” en la que estaba inmerso.
En fin, por detrás de lo que dije me asoma el gran interrogante de cómo saber hallar el equilibrio entre lo que la comunidad acepta como “normal” y lo que nos enferma de esa normalidad, lo cuál no es nada fácil. Está claro, en cambio, que el anuncio de cualquier enfermedad grave, como el cáncer, es también el anuncio de que algo está descompuesto en nuestra vida de relación. El desafío consiste en detectarlo y extirparlo, nunca en entregarse atado de pies y manos a lo que se suele llamar “una vida normal”.

**

Testimonio de Ana Barthelemy

A ocho años del diagnóstico de cáncer. linfoma no Hodgkin, en ese momento tuve una operación y nueve meses de tratamiento con quimioterapia.
En todo este tiempo, me acompañaron y contuvieron las reuniones, con los profesionales y compañeros de Apostar a la Vida.
Gracias a los que me enseñaron que el cáncer se cura.
Gracias a los que me dijeron que después del cáncer hay un nueva vida, con ilusiones, alegrías y proyectos.
No bajemos los brazos, ¡Se puede¡¡¡
Trabajemos para evitar las recaidas, eliminemos los factores de riesgo, cuidemos nuestras defensas en cada minuto,valoremos lo que tenemos, no lloremos lo perdido.
Nuevamente gracias, a los profesionales que nos atienden, a la ciencia que avanza día a día.
Gracias a Silvia por crear esta fundación que permitió anidar en mi esta convicción de que la curación del cáncer es posible.
Los controles seguiran periodicamente y la asistencia al grupo también, porque este es el camino hacia la salud.

**

Testimonio de Graciela Polack

Todo comenzó en el mes de julio de 2006.
Después de tener hemorragias constantes, mediante ecografía, detectaron pólipos en endometrio, me prepararon para una biopsia; a esta altura ni se me cruzo por la cabeza los resultados. Sin embargo el médico me comunica: “sra. Tendrá que operarse nuevamente” y luego de la cirugía “consultar con un oncólogo”.
En ese momento quede paralizada, no entendía nada, con mucha angustia pensaba en mis hijos, mi marido y mi muerte.
No podía salir de esos pensamientos, me preguntaba y preguntaba: ¿cómo puede ser que a los 49 años, con media vida por delante, pueda yo tener cáncer?
Pasaron los días, en octubre, me operaron.
Todo salió bien, me hicieron una histerectomía. Al darme de alta, la Dra. Me dijo: “hacé todo lo que el oncólogo te indique en el tratamiento”. Así fue¡¡¡ hice todo pero en mi interior había algo que me faltaba…
Toda mi familia me daba aliento, veía como me miraban y no me decían nada, veía la angustia en ellos…y yo, me preguntaba: “si a mi me dió todo bien, mi recuperación es excelente, entonces ¿qué me pasa?”.
Decidí, tengo que hacer algo más, para entender esta enfermedad, y así poder ayudar y ayudarme.
Un día una persona muy querida, me acerca un diario barrial, donde sale una nota, con el título, “Apostar a la Vida ”.
Al leerlo me sentía tan bien reflejada en sus palabras que decidí llamar: Resultaron ser un grupo de pacientes oncológicos donde se reunían todos los jueves. Fui tuve un recibimiento tan amable y comprensivo, de mis compañeros y la Dra. Silvia. En el grupo se escucha con atención, se comprende, y se ayuda a quienes asistimos …. Todos sabemos de que hablamos cuando decimos tengo cáncer.
De ahí en adelante se comienza a trabajar,
Cuales son los factores de riesgo que ayudan a desencadenar esta enfermedad.
Son increíbles las cosas que descubrimos. La Dra. Silvia garsd nos ayuda, nos habla y nos enseña que después del cáncer hay un antes y un después.
Hacemos cambios en nuestras vidas. Somos protagonistas, tomamos decisiones aunque a veces nos cuesta y las ejecutamos! Pero no hay nada imposible. ¿si se puede! Y quiero contarles algo ¿estoy feliz!!! Porque en abril acabo de cumplir mis primeros años!!!
Si nosotros pudimos ustedes también!!!

**

Testimonio de Higinio Paré

Mi nombre es Higinio Paré, en mayo del año 2006 fui internado por una ulcera sangrante, que hizo que este muy anémico, por lo cual me dieron muchas transfusiones de sangre. El día 15 de mayo fui intervenido quirúrgicamente, en principio me diagnosticaron divertículos en el duodeno.
Fue una operación muy importante y riesgosa. Me quitaron parte del estómago y estuve varios días conectado a una sonda, alimentándome solo con líquidos. Me costo mucho recuperarme y volver a tolerar la comida.
Mientras tanto los médicos nos informaron a mi familia y a mí, que habían mandado a analizar la muestra del divertículo que me habían extraído.
Luego de unas semanas llego la noticia: lo que habían detectado era una especie de cáncer que crece en los tejidos blandos, denominado GIST. Cuando me entere de esto me deprimí muchísimo, tuve miedo y angustia. Volví a mi casa después de cuarenta días de internación, pero no dejaba de pensar en lo que me habían dicho. No tenía ganas de nada.
Mi esposa e hija insistieron en que busque un grupo de ayuda, para poder hacer una especie de terapia, para estar mejor, ya que el estado de ánimo no iba a ayudarme en la recuperación. Fue así como mi cuñada, Silvia Peralta, quien trabaja en la guardia del Hosp. Ramos Mejía, me informó que allí funcionaba un grupo llamado, “Apostar a la Vida ”, dirigido por la Dra. Silvia Garsd, para enfermos de cáncer y sus familiares. Tanto insistió que un sábado fui con ella y mi esposa, con miedo y vergüenza, porque no sabía con que me iba a encontrar.
Pero poco a poco me fui integrando y recuperando, gracias, no solo a la Dra. Silvia , sino también a la Lic. Ana Goldfarb, quien además de asistir a los enfermos, asiste a los familiares.
Hoy después de casi dos años, de que fue detectado el cáncer y de haber hecho los tratamientos correspondientes, puedo decir que en la última tomografía no se
han detectado rastros de enfermedad maligna macroscópica.
Entrar a Apostar a la Vida me ayudo muchísimo, ya no sentí mas angustia, ni miedo. No falto nunca a las reuniones, estoy muy a gusto y contento de haber encontrado este lugar, donde me siento tan cómodo con todo el grupo.

***

Testimonio de Susana Edith Suarez

(Esposa de paciente oncológico) Integrante del Grupo de Familiares y Amigos

Hola: Quisiera contarte que pertenezco al grupo de familiares de Apostar a la vida. Y digo pertenezco porque verdaderamente siento que ése es mi propio espacio y considero que los otros miembros del grupo me necesitan como yo a ellos.
Cuando yo empecé en el grupo, me sentía extremadamente SOLA. Sentía una gran desorientación. Porque frente al dolor de la enfermedad de mi querido esposo, no había lugar para ningún sentimiento más que para la angustia que me invalidaba completamente…Pero tenía muchas cosas por hacer! En especial, estar de pie para dar la enegía necesaria a mi esposo, a mis hijos, seguir trabajando, acompañando con fuerza, vivir.
En el grupo, cada sábado, mis compañeros y la Lic Natalia me ayudan a tomar concienca de que sí puedo seguir adelante. Con la ayuda de cada sábado renuevo mis fuerzas y aprendo a cuidarme para poder cuidar. Escuchando lo que sienten, piensen, creen, aprenden mis compañeros de grupo, cada sábado encuentro un espacio de salud para seguir apostando a la vida. Sin “palmoterapia”, sin poner como objetivo el buscar amistades sino buscando el encuentro con un epacio psicoterapéutico que con el aporte de cada uno de los miebros del grupo, me ayude a conservar mi salud física y mental para continuar enfrentando al cáncer.
Aprendí a reconocer viejas costumbres, tendencias, formas de enfrentar los problemas que eran parte de mi vida y que no resultan saludables. Logré identificarlas con la ayuda del grupo, con los relatos de mis compañeros y las intervenciones de la licenciada, pude descubrir que en el medio del dolor que genera el cáncer resulta fácil apelar a esas viejas maneras que pudieran resultar muy enfermantes si no las detengo a tiempo.
Y me dí cuenta de que no me pasa sólo a mi! No comer, no domir, no ir al propio médico, silenciarme, no disfrutar de nada porque sentía un dolor enorme. El cáncer había entrado en mi familia! Pero en el grupo aprendí que concretamente podía cambiar.Y aunque cambiar es una tarea muy ardua, la sostengo en el tiempo con el apoyo de ms pares en grupo. Por eso no falto.Hago malabares para estar allí, cada sábado, porque necesito esas herramientas que me permitan armar el puente hacia la vida.
Antes me sentía tan agobiada que no encontraba el menor tiempo para mí. Nada valía la pena porque lo central era la quimio, los rayos, los medicamentos.Y ahora me doy cuenta de que puedo atender ese aspecto que sí es central, pero puedo hacerlo mejor si tengo salud y es lo que busco cada sábado de 16 a 18 hs en el grupo. Conservar mi salud y seguir acompañando en la lucha contra el cáncer.
Susana.

**

Testimonio de Leonor Nieves (Carozo)

El paciente tiene la droga curativa más poderosa

En los medios de comunicación: televisión, radio, revistas, diarios, se habla de enfermedad terminal, de enfermo terminal, sabemos que se refieren al cáncer pero ¡Cuidado con nombrarlo!…hasta en las películas los protagonistas o algún personaje secundario que tiene cáncer siempre les va mal y rara veces se curan. Estos medios ¿no se han enterado que el cáncer se puede detectar cuando todavía no hay síntomas? Las prevenciones no se limitan al papanicolau, mamografías o al antígeno prostático. En los encuentros que Apostar realiza con los médicos se habla de todos los avances para descubrir la enfermedad en sus inicios…estos avances de la medicina tendrían que divulgarse constantemente en los medios…Si el cáncer fuera una enfermedad terminal yo no estaría hoy aquí…tuve tres veces cáncer: el primero en el año 1968 ginecológico, en 1992 el segundo de colón y el tercero en 1994 un carcinoma de piel en la cara. En los tres fui a cirugía y desde aquella primera operación (ya pasaron 40 años) nunca he dejado de realizar controles periódicos, que no son un sacrificio sino un beneficio; yo estoy curada, pero no solo por los controles; me curó darle un sentido a mi vida, tenía que curarme por mis hijos, mi esposo, mis hermanos, por toda mi familia, pero más que nada por mí. La medicina hizo mucho pero el mejor trabajo fue el mío…En el último cáncer ya estaba en Apostar y allí encontré los elementos para que así fuera; aprendí que los buenos estados emocionales, cambios de actitud, autoestima alta, ayudan tanto como el tratamiento médico. El paciente tiene la droga curativa más poderosa .Apostar me enseñó a vivir sin angustias, sin estrés. Motivos no faltan para esos estados; con Silvia aprendemos cómo manejarlos, nos ayudamos entre nosotros y de paso la ayudamos a ella también, que como nosotros tiene situaciones difíciles… hay pérdidas de seres queridos que dan motivo para la tristeza.
Víctor Frankl neurólogo y psiquiatra sobreviviente de los campos de concentración nazis escribió sobre la triste situación que le tocó vivir en aquellos tiempos: “Por muy adversas que sean las circunstancias que se nos presentan todos tenemos la responsabilidad de vivir. ”
Yo aposté a vivir y hace poco más de tres años, gané con el nacimiento de Joaquín mi nietito ¡Les aseguro que para mí no hay mejor medicina que verlo jugar, reír, hablar con su deliciosa media lengua y escuchar que me diga : ¡Abu vamos a jugar! .Por eso no me arrepiento de esta elección :Apostar a ganar la batalla me permitió vencer la enfermedad y disfrutar con aquellas pequeñas cosas que me hacen más feliz.

**

Testimonio de Lía Noemí Bravo

Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, pensé que moría y lloré hasta ya no tener más lágrimas.
Me preguntaba…..una y otra vez…… ¿por que a mí?
Fue entonces cuando conocí Apostar a la Vida.
La pucha !!!! Que si apuesta a la vida , es como estar en los brazos de mi madre, yo pude salir adelante, con la fuerza de mis compañeros los que me ayudaron a sacar mis propias fuerzas, sabiendo que cada uno de ellos es un espejo de vida en el cual me reflejo.
La doctora Silvia con su amor y sabiduría me enseña a ser un gladiadora, para seguir apostandole a la vida.

***

Testimonio de Nilda Redruello

La aparición de un nódulo en la mama izquierda hace que consulte con mi ginecóloga (Dra. Hilda González) y luego de los estudio correspondiente el resultado determinó que era maligno. Esto ocurrió en mayo del 2006.
Realizan una primera biopsia en el Hospital Rossi de La Plata que confirma el diagnóstico y se realiza la cirugía en el mes de septiembre.
Luego de la operación y al visitar al oncólogo (Dr.Pelatti) me realiza una serie de análisis y controles con el fin de empezar con la quimioterapia y es ahí donde me comunica que deberá hacer una nueva cirugía para extirpar por completo la mama izq. pues la primera intervención no había sido bien realizada.
Paso por esta nueva intervención y ahora sí comienzo el tratamiento con quimioterapia durante 6 meses.
Todos los acontecimientos que describí anteriormente hicieron que necesitara ayuda psicológica, tanto en el aspecto anímico como físico , apoyo que fue sugerido oportunamente por mi oncólogo
Así llego a APOSTAR A LA VIDA
Así llego, gracias a Dios con todas las esperanzas puestas en él al Grupo APOSTAR A LA VIDA , (Silvia, Ethel, Gabriela)
En las charlas surgen sucesivamente las distintas causas que llevaron a que en mi cuerpo aparezca el nódulo: estrés, angustia causada por distintos conflictos familiares, de trabajo, etc.etc., que me llevaron a tener cáncer.
APOSTA A LA VIDA es mi tabla de salvación. Con la ayuda médica y psicológica se puede curar. Pero es obvio que el paciente debe sincerarse ante el Grupo, pues, ante esta enfermedad todos estamos en igualdad de condiciones.
Al ver sufrir a mis hijos y nietos no encontraba el camino justo. Me deterioraba día a día y ya no quería vivir más.
APOSTAR A LA VIDA me hizo y me hace sentir muy bien después de cada reunión. Mis ideas se clarifican, la ayuda psicológica, la contención y mis ganas de vivir SE SUMAN

***

Testimonio de Tere Recalde

A qué venía?
Yo soy la Tere Recalde , tuve cáncer de mama.
Pronóstico: seis meses de vida.
Hace dos años vine a este mismo Encuentro y este mismo lugar. Me senté en los asientos de Atrás con miedo, desconfianza, con mucha ansiedad.
No sabía bien a qué venía
Comencé a a escuchar, adelantos científicos, charla de médicos, testimonios.
A todos les pasaba o pasaron lo mismo que yo.
La boca seca, los ojos nublados, doloridos los pies, sin poder contener la orina y lo peor que le puede ocurrir a una mujer: Pelada
Pasaba el tiempo, comencé a erguirme en el asiento, mis oídos y mis ojos no querían perder nada.
Salí varias veces a respirar aire fresco del río,humedecerme con la llovizna del día gris y frio. Abría los brazos y decía estoy VIVA.
Cada vez que entraba veía una luz, más fuerza, una esperanza que irradiaban los presentes. Esa luz, esa fuerza comenzó a hacer efecto en mi.
Ya no me importaban el dolor en el cuerpo, las zapatillas viejas, no tener el pelo.
Muchas veces erré el camino para llegar a las metas.
Pero esta vez no me equivoqué al ingresar a el Grupo Apostar a la Vida.
Pasaron dos años, me falta mucho que aprender, mucho que olvidar,me falta mucho que perdonar.
Apostar a la Vida me enseña su filosofíade vida. Sé que con todos ustedes a mí lado podré llegar a la meta “VIVIR” para lograr el objetivo de la luz y de la felicidad.

***

Testimonio de Sara Rey

Diagnostico: Leucemia Mieloide Crónica
En junio de 1995 me diagnosticaron lmc, me fue muy difícil afrontarlo, sentí que, todo lo que hasta ese momento había sido perfecto, se derrumbaba.La gran pregunta, ¿había sido todo tan perfecto?… ¿Por qué estaba yo tan enferma?… Si yo era excelente en todo, madre, esposa, hija, nuera, amiga,… cumplía con todo y todos, yo tenía tiempo,… estaba siempre dispuesta,… para los demás, y podía más de lo que me daba el físico…. ¿Y ahora?… ¿Qué pasaría con todos los demás, si yo no iba a estar? ¿Cómo se las arreglarían?
Yo me moría y en quien menos pensaba era en mí. Al diagnóstico le siguieron días de incertidumbre, muchos médicos, muchos estudios, el estar segura de que con cáncer se muere. Depresión, angustia, miedo de no saber que me deparaba todo esto.
Yo pretendía que todo el mundo cambie, porque yo era la pobre que se había enfermado. Llego el gran día,… para mi creo que fue uno de los más felices de mi vida, lo veo ahora a la distancia, en un programa de televisión estaban invitados pacientes del grupo APOSTARA LA VIDA, unas personas que hablaban de cáncer y no lloraban, no se lamentaban, no tenían miedo.
El día que llegue al grupo había entre otros tres pacientes con leucemia, cuando me los presentaron no lo podía creer estaban vivos hacia varios años,… aprendí que eran personas con una enfermedad llamada cáncer, que no eran cánceres caminando, como yo,… que no tenían cáncer psíquico,… aprendí que la única que tenía que producir los cambios y mantenerlos era yo, que yo me enfermé por la ausencia del NO, en mi vocabulario, palabra tan pequeña pero tan valiosa.
A partir de ese día todo fue mejorando, fue muy difícil enfrentarme a mi misma, pero lo logré, logre los cambios tan deseados, mis compañeros me sostuvieron en momentos duros de tratamiento, interferón, trasplante de médula, otra vez interferón pero con aracitín, la doctora Silvia me hizo notar las cosas que yo no sabía manejar y ocultaba inconscientemente. En mi recuperación fue muy importante el grupo psicoterapéutico, sin el no hubiese salido adelante, porque en ese lugar nadie me dijo… pobrecita tenés cáncer y me palmearon la espalda,… me palmearon la espalda y me dijeron adelante vos podés.
En el 2000 entre en un protocolo con Glivec, no fue fácil, pero tampoco imposible, puse toda mi energía en ese tratamiento, porque al fin,…. después de tantos años la ciencia trabajo para mi, dándome una medicación exclusiva. Ahora la leucemia no sería una enfermedad crónica, al cabo de 1 año yo estaba en remisión citogenética y molecular.
Hoy sigo en mi grupo, como coordinadora, recibiendo nuevos pacientes, alentándolos, contándoles que yo puede, que ellos también pueden, que nosotros somos los protagonistas de esta historia, que no estén en una cama esperando la muerte, que se levanten, que luchen por esto tan preciado que es la vida.

**

Testimonio de Abel Galante

Un diagnóstico, como una condena y como una condena con culpable,… una sentencia, un viejo conjuro;… lógico un fumador… una maldición… SEMINOMA TESTICULAR CON METASTASIS LUMBAR…

Decía Ringo Bonavena, que algo sabía de recibir trompadas

“La experiencia es un peine que te dan cuando te quedas pelado” …

… al recibir el diagnostico de cáncer ya me sentía bastante golpeado… y con 45 kgr. ese era mi peso del que no me daba cuenta, mi verdadero problema eran los dolores intensísimos, que cuando me atacaban solo deseaba morir; las dosis de calmante iban en aumento como el poco efecto de estos, incluso recuerdo profesionales que descreían de la intensidad de los dolores.

Tuve que aprender a gritar; hasta ese momento llorar, gritar, reclamar, suplicar no era cosa de machos porteños, así me habían educado, había que aguantar.

Condenado a la desnudez de la peladez y sin el peine de la experiencia.

Ay viejo Ringo!!!… había perdido la sonrisa, las ganas y como seguía diciendo Ringo ” estaba solo en el ring y encima me sacaron hasta el banquito”.

Un desfile de amigos y parientes venían al hospital a despedirse, silenciosos, con cara de velorio y el muerto era yo …. Al mirarme al espejo veía un fantasma muy parecido a esas fotos amarillas de los campos de concentración de la segunda guerra,… La condena irremediablemente se cumplía…

La vida es lucha por la vida.

Quizás ver los ojos de mis hijos llenos de vida o el sol a través de los árboles del Parque Centenario con sus duendes o esta vieja rebeldía me llevo a buscar, buscar, buscar… fue un filipino, un místico, curandero de gorgojos y estampita … buscar… eminencias y trucos, macrobióticos, chinos, naturistas,… para mi todo era válido se trataba de mi vida … Hasta que crucé la puerta del Hospital Ramos Media, la puerta del aula de Heematología, la puerta de APOSTAR a la VIDA , la de la dulce y sabia sonrisa de la doc. Silvia, la dureza de Hugo, la experiencia de Isidoro y de un grupo de valientes.

La propuesta fue muy simple, tomar las riendas de mi vida y de mi tratamiento, AHORA TENIA LA EXPERIENCIA.

Hoy pasaron tantos años de Conejo, estoy acá en Melbourne, sin olvidarme de reír y disfrutar, hoy todas las mañanas frente al espejo y mientras me peino, me digo viste que se puede, chabon ?.

***

Testimonio de Roberto Stupia

Buenos días.
Hace un mes Silvia me pregunto si iba a escribir unas lineas para este Encuentro, Enseguida le conteste ¿Otra vez? Ya es el cuarto año que doy mi testimonio, cuando la gente me vea me va a tirar tomates.
Fue cuando Silvia me dijo”¿Te pusiste a pensar lo que significa otra vez?”
Entonces me hizo reflexionar….
Decir “Otra vez” para nosotros significa:
* Que puedo seguir transmitiendo “ESPERANZA” a todos aquellos que esta dudando.
* Significa que somos muchos los que queremos y podemos salir adelante, y en esto de “PODER” creo que es indispensable “QUERER”
*Significa que cuando hacemos lo posible por “VIVIR BIEN”, la enfermedad se aleja.
*Significa que el cancer “NO” es sinonimo de muerte.
* Significa que evidente que “ALGO MUY BUENO “ encuentro en esta fundacion.
*significa que esta obra que encabezan Hugo y Silvia realmente funciona, creciendo cada día más, sobre todo con la reciente implementación de talleres en la nueva casa de “ARTE Y SALUD”.
Quiero terminar diciendo que “QUIERO MUCHO” a este grupo de pacientes, familiares, profesionales y todos aquellos colaboradores.
Porque ue en un mundo donde abunda el descreimiento, el materialismo salvaje y la indiferencia.
Encontrar tanta gente que entrega su TIEMPO, sus ENERGIAS y sobre todo su CORAZON desinteresadamente para dar una mano a otro, es lo más maravilloso que puede ocurrirnos.
Los quiero mucho. Muchas gracias.

***

Testimonio de Dora Perez

En 2005 quedó en el quirófano un cáncer de mama, luego siguió el tratamiento: quimio, rayos, etc. Pero recién se completó éste cuando conocí Apostar a la Vida, una amiga muy querida me acercó el dato que existía este grupo.
Yo pensaba que con el último rayo se completaba todo y no era así, debía hacer cambios.
Al llegar al grupo entendí que podía comenzar una nueva vida, una vida mejor, donde yo era protagonista, eligiendo qué hacer, dejando atrás maneras de vivir donde me postergaba, en la que no podía o no sabía decir no, ni disfrutar las cosas (por costumbres o quién sabe
porque).
En apostar nos dan herramientas para lograr hacer esos cambios, que nos llevarán a esa vida plena y saludable, ya que ahora nuestro sistema inmunológico está fortalecido.
Porque el tratamiento es todo, la ciencia que nos acompaña con sus avances, la fe los que la tenemos, pero por sobre todo la fe en nosotros porque podemos lograr cosas increíbles.
En 2008 descubrí que era celíaca, enfermedad que me complicó mi salud mucho más que el cáncer, pero con la dieta correcta mejoré muchísimo.
Por eso les digo, éste es nuestro lugar! Les cuento que ya han pasado más de cuatro años de la cirugía, que aprendí a esperar los controles con tranquilidad y continuar con mi vida normalmente.
Porque sí, porque sí! Se puede!!

***

Testimonio de Sonia G. Hall

En el mes de septiembre de 2004 pocos días después de cumplir mis 50 años, y como resultado de un chequeo ginecológico anual, me diagnosticaron cáncer de mama. En ese momento sentí que mi vida se había terminado. Creía que la palabra cáncer era sinónimo de muerte, indefectiblemente. No obstante ello, consentí con la realización de los tratamientos quirúrgicos, radiación, quimioterapia, prescriptos por mi médico oncólogo. Pasar por todos esos tratamientos fue muy traumático para mi, después de la cirugía tuve que tolerar el incomodo drenaje, luego la radiación me produjo una gran irritación de la piel de la mama tratada. Y con la quimioterapia vino una significativa anemia… además de la caída de cabello.. todo ello lo pasé con gran padecimiento… pero lo peor fue cuando terminé todos los tratamientos porque entonces me sentí totalmente desprotegida … .no me quedaba nada más para hacer por lo tanto … ahora si me llegaba la muerte.. Fue así como llegué a APOSTAR A LA VIDA , sintiéndome desahuciada, queriendo compartir mis últimos días con gente que estaba igual que yo…. ERROR !! En APOSTAR A LA VIDA me encontré precisamente con lo contrario. Con un grupo de gente y psicólogas convencidas que SE PUEDE VIVIR después de un diagnostico de cáncer. Con una fuerza y vitalidad contagiables… Me encontré con compañeros que me dijeron que todavía no estaba curada porque tenia se deshacerme de la metástasis psíquica, no estaba en ninguna parte de mi cuerpo, ni mi mente, solo en la temible fantasía que no me dejaba “vivir”. Que la LUCHA por la vida es constante, Que el cáncer se cura, de la mano de la medicina y tratamientos tradicional y la profunda confianza en mi que me va a permitir evitar los factores de riesgo, conectarme con las ganas de vivir y ser cada día una mejor persona, disfrutar de los placeres que nos brinda la propia existencia.-Ya pasaron más de cinco anos de aquel penoso día en que recibí un nefasto diagnostico… recuperé mi salud física como así también mi vitalidad psíquica. El cáncer es una enfermedad, como tantas otras, a la que hay que combatir con firmeza y convicción de que se cura, porque SI SE PUEDE!! La vida es para disfrutar NO IMPORTA CUANTO, IMPORTA COMO VIVIMOS, mejorar nuestro BIENESTAR depende de nosotros. Es maravilloso lograrlo yo pude, todos podemos.

***

Testimonio de Beatríz Ramos

Hola soy Bety Violeta y me gustaría poder mostrar dos fotos, una del día que vine por primera vez al grupo “Apostar a la Vida “, y otra que muestre la transformación 10 meses después… creo que solo así podría comunicar lo importante que es para mi ser parte de este grupo psicoterapéutico.

La foto del primer DIA reflejaría todos los prejuicios sobre el cáncer que yo tenia, que el cáncer era sinónimo de muerte ,que no tenia futuro ,que solo les traería a mis hijas dolor y sufrimiento ,esa foto reflejaría toda la angustia , miedo y bronca que tenia por el diagnóstico de cáncer. La foto de ese dia me mostraria, llorando, sin poder decir una palabra.

Y despues compararla con la foto actual ,tan diferente… para mostrar asi que si se puede! ,por que yo lo siento cada dia ;por que ahora puedo decir que la vida no se me terminó el dia que me dijeron que tenia cáncer, y en este cambio fue reimportante ser parte de “Apostar a la Vida “.

De a poco acepté que tenía cáncer de mama y con ello pude transitar de pié el tratamiento medico: quimioterapia, operación ,más quimioterapia, aprendiendo de mis companeros ,psicólogas y coordinadoras a tener paciencia ,a acortar los tiempos de sufrimiento y a alargar los tiempos para disfrutar ,por que los tratamientos son duros ,los efectos secundarios de las drogas son molestos pero ninguno me impidió poder seguir abrazando a mis hijas, a mi esposo y disfrutar de estar con mi familia y amigos ;.y eso lo logré al participar de los encuentros de Apostar a la Vida ,que me ayudaron a sanear mi vida ,a pedir y aceptar ayuda, a tenerme paciencia y a valorarme.

Hoy sigo en tratamiento, y miro atrás y veo los cambios, veo que lo que me convocó al grupo fue el cancer pero lo que me une y me impulsa a seguir yendo es la lucha por la vida.

***

Testimonio de Graciela De Lucia

Soy Graciela De Lucía, del grupo de los martes. En diciembre de 2008 me operaron de un cáncer de mama y me extrajeron ganglios de la axila. Me repuse muy bien, estaba tranquila esperando el resultado de la biopsia. Al dármelo, el médico me dijo que el cáncer había tornado cinco ganglios, por lo que además de rayos, debía recibir quimioterapia. Me angustié mucho por eso.

Tuve mucha bronca, por como sucedieron las cosas desde la detección del nódulo en 2007 hasta el diagnóstico más de un año después; tal vez el cáncer no hubiera avanzado hasta los ganglios. Ante esa situación, me mentalicé en que el cáncer ya no estaba en mi cuerpo porque había quedado en el quirófano y que el tratamiento indicado era el mejor para mi.

Se me veía muy bien y me sentía igual. Pero por que en la última quimioterapia estaba tan angustiada? ¿ Por que volvía la angustia en los controles?

En marzo de este año, descubrí por Internet que Apostar a la Vida tiene grupos para pacientes oncológicos y otro para familiares y amigos. Leí testimonios positivos que me animaron a participar. La primera vez que fuí y conté sobre mi angustia, me dijeron que tenía “metástasis mental”, pensamiento que pude modificar al poco tiempo. También estoy aprendiendo a modificar conductas erróneas impuestas por la cultura, la sociedad, la religión y que tanto daño nos hacen.

Agradezco a las psicólogas Silvia y Ana y a las pacientes recuperadas Sara y Silvia, que coordinan el grupo, la contención que nos brindan y que nos hacen descubrir que sentimientos nos juegan en contra, para trabajarlos y modificarlos. Y por supuesto, al grupo por su valioso aporte.

Con Apostar, aprendemos a tener una buena calidad de vida. ¡¡ Disfrutémosla, que SI, SE PUEDE!!!

**

Testimonio de Haydeé Cobo

Hola, tengo 74 años, me gusta mucho pintar, de hecho he pintado varios cuadros, tal es la pasión que solía levantarme de noche, los observaba y si veía algo que no me gustaba en ese momento los retocaba.

En el año 2004 recibí la noticia de mi diagnóstico “cáncer de mama”, en ese momento, creí que el mundo ya no existía para mí, me sentía deprmida y dejé de pintar ¿para que? me decía, si la muerte me estaba acechando. Al año descubri “Apostar a la Vida ” y desde entonces, paulatinamente, todo fue cambiando para mi. Hoy estoy sana, mi oncológo el Dr Jorge López me suspendió todo tratamiento farmacológico, felicitándome por los resultados obtenidos en los ultimos estudios realizados.

Pero aqui estoy y seguiré estando en la Fundacion. ¿para que? por que gracias a ellos, al facultativo ya mencionado, a la Dra. Silvia Garsd, a todos los compañeros y compañeras, que como yo llegamos persiguiendo una esperanza, una nueva calidad de vida!

Utilizando todas las herramientas que la Fundación me brinda me convertí en protagonista de mi propia recuperación, de mi forma de pensar, de actuar, de vivir… a tal punto que volví a pintar. Tenia un antes, hoy disfruto de un después con todos los beneficios que me da ese después. por todo ese beneficio que recibí quiero seguir asistiendo! para colaborar humildemente con mi experiencia, que mi cambio ayude a cambiar a otras para que todos juntos podamos decir que sí se puede y que vayamos por más, como dice la Dra Silvia Garsd “nunca mucho costó poco” que si se puede, que si podemos! que si otros podrán.

***

Testimonio de Inés Canella

Me llamo Inés y quiero expresar lo que vivi y sentí desde que Irrumpió el cancer de mama en mi vida.

En agosto del 2002 recibí el sobre con el resultado de la biopsia, tomé conciencia que no podía sola con el miedo, la Familia , los tratamientos y el trabajo. Antes de comenzar los Rayos y la quimioterapia encontre en primer lugar al grupo Psicoterapeutico “Apostar a la Vida “, encabezado por Hugo Basilico y la Dra Silvia Garsd, quienes con sus experiencias lograron que perdiera la desesperacl6n y el miedo. Lo procesé para obtener valor y poco a poco recupere la Esperanza.

El grupo me dió las herramientas para enfrentar los tratamientos y controles que duraron cinco anos.

Hoy digo con orgullo que el 11 de julio del 2008 el oncólogo me dijo que estoy libre de enfermedad y debo seguir con controles anuales.

Aprendí que si quiero obtener resultados diferentes no debo hacer siempre lo mismo.

La clave esta en el cambio de actitudes que propone Apostar a la Vida por todo lo expuesto, junto al estímulo de mi oncólogo el Dr Aldo Castagnari con el 70 % a favor, hoy afirmo que si, que si, que si ,se puede

**

Testimonio de Juana Aramburu
(integrante del Grupo Brandsen)

Hoy quiero contarles un poco sobre mi vida, me llamo Juana María, tengo 66 años, desde hace 15 estoy operada de cáncer de colon y 12 de mi segunda operación de lo mismo.

Todo ha cambiado para mi, primero aceptar un ano contranatura definitivo, ya que en la 2° operación tuvieron que sacarme mas intestinos nuevamente. A veces se me hace difícil porque tengo que cuidarme mucho con la alimentación ya que tengo mala absorción lo que me produce diarrea crónica y cólicos.

Esta segunda oportunidad, que me ha dado el cáncer, me ha permitido encontrarme con las cosas lindas que estaban al lado mío y a veces no las veía por la rutina de los quehaceres del hogar y el cuidado de mis hijos. Hoy ya los 3 están casados y yo vivo sola pues mi esposo me abandonó cuando enfermé.

Desde entonces aprendí a hacerme tiempo para mi y para hacer lo que más me gusta LEER LIBROS, hacer manualidades y a veces cuidar a mis nietos que son lo mas hermoso que tengo y ponen alegría a mi casa como cascabelitos.

Tengo que agradecer mucho el cariño de mis hijos, nuera y mi yerno que siempre me acompañan, a toda mi familia y a mis buenos amigos que siempre están para lo que necesito. Eso me ayuda mucho y me da fuerzas para seguir adelante.

Trato de ser muy positiva y disfrutar el levantarme cada nuevo día que comienza.

Desde hace 2 años que estoy en el Grupo “Apostar a la Vida ” en Brandsen, me siento cómoda con los compañeros del Grupo y la psicóloga, podemos hablar de nuestras inquietudes, de los miedos que tenemos, como cuidarnos, informarnos de las nuevas cosas que salen para el tratamiento y entre todos nos apoyamos en este difícil camino que nos toca transitar, pero no imposible de cruzar.

**

Testimonio de Lidia Orellano
El antes y después de Lidia Orellano.

El Grupo “Apostar” fue y será el impulso que todos necesitábamos después del desconcertante diagnostico de cáncer, lo que creíamos una catástrofe terminó siendo lo mejor que nos pudo haber pasado porque se podría decir le dió a mamá una nueva vida, le abrió la cabeza. Antes de concurrir era una persona tímida, a la que no le gustaba salir de su casa, un poco depresiva. A partir de las reuniones, no sabemos si será por el hecho de compartir experiencias, de sentirse identificada o no con sus compañeros o tal vez el empuje de la Dra. Silvia o el grato recuerdo del Sr. Hugo, a quien ella tanto apreciaba, se fue modificando su conducta para transformarla en lo que es hoy: un cascabel, tiene mas pilas que sus cuatro hijas, sale sola, hace todo lo que tiene ganas ya no necesita de nosotras, nos dice todo lo que piensa lo que queremos escuchar y lo que no, esta fortificada. Sentimos que los “tirones de orejas” que le dieron y le siguen dando rindieron frutos.

El grupo significó para mama el remedio espiritual que necesitaba no solo ella sino también todos nosotros porque nos ayudo a comprender que realmente SE PUEDE.

Marisa, Nora, María Laura y Nancy.
Lomas de Zamora, 29 de abril de 2010.

***

Testimonio de Norma Monteverde
INTEGRANTE DE LA CONSTELACION APOSTAR..
(O de como llegar a ser una estrella con luz propia….)

Cuando comencé a asistir a las reuniones del grupo en junio del 99, recién diagnosticada de cáncer de mama, responsable de dos hijas menores y con escasos recursos económicos y personales, desesperanzada y sin grandes expectativas, me llamó mucho la atención observar a los compañeros que desde hacía un tiempo concurrían alii.

La mayoría de ellos eran personas que mostraban actitudes optimistas, positivas, que hablaban de ganas de vivir… brillaban… me preguntaba de que estaban contentos??? Si su diagnostico era CANCER!!, el innombrable, el “incurable”, el del peor pronóstico…

Para aumentar mi desconcierto, incluso cuando hablaban de tristezas y había lágrimas, buscaban esperanzados el apoyo del grupo, la ayuda de los compañeros… no entendía nada, mi lógica era que tenían que estar como yo, opacos, encerrados en si mismos y deprimidos, arruinados… y no como estrellitas con su propia luz…

En el tiempo, pude ir asimilando esta filosofía… aprendí… la alegría cotidiana, a celebrar los pequeños logros, a proponerme metas realizables, a procurar y conservar el bienestar, y supe que todo eso era también fuente de ESTABILIDAD EMOCIONAL y lo que es mas importante, de alcanzar y mantener la SALUD …

Fui “instruyéndome en como brillar”, tímidamente al principio, con mayor intensidad después… hasta lograr con los compañeros del Grupo “Hugo Basílico” de la Filial Concepción del Uruguay, salir a la comunidad educativa para hablar de promoción de la salud y prevención del cáncer, de factores de riesgo y como evitarlos, de desmitificar el binomio cáncer-muerte, a dar testimonio de VIDA y de LUCHA (Donde hay Vida hay lucha por la Vida , y esta se Desarrolla dice nuestro Preámbulo).

Y es que en esta especial galaxia, hay multiplicidad y variedad de estrellas, algunas brillan más, otras menos, algunas deslumbran (grande Silvia!) o resplandecen a simple vista, o tienen una luz mas tenue… pero todas destellan con luz propia… todas son protagonistas… todas “forman parte”…

Es tan valioso saber que podemos contar con la protección del amor, consideración y solidaridad de nuestros compañeros, que pertenecemos a una Fundación en la cual son respetados nuestros valores, opiniones y singularidad, que quien habiendo recibido este terrible diagnóstico tiene el privilegio de ingresar a Apostar, y puede comprender e internalizar su propuesta, seguramente logrará convertirse en una estrella más de esta Hermosa Constelación!

Soy Norma Monteverde, hace once años que ingresé a la Fundación Apostar a la Vida , y estoy muy feliz de poder estar contándolo!!!

Un abrazo luminoso!!! Muchas gracias!!!

**

Testimonio de Raquel Bochatay
CINCO DECADAS

En febrero de 2002 despierta en mí el cáncer, diagnosticado en cuello de útero, jefa de familia y madre de tres hijos adolescentes, tuve que dejar de trabajar por un tiempo, mi tratamiento fue bastante agresivo, con tres internaciones de por medio.

En junio de 2005 vuelve el cáncer, por segunda vez!, en el hueso sacro, la noticia me sorprendió… pensaba que me iba a morir y que no iba a ver crecer a mis nietos.

Hoy mis hijos son jóvenes adultos, y tengo una nieta de casi un año, que me da alegría y felicidad.

Apenas tuve mi primer diagnóstico comencé a asistir al grupo Apostar a la Vida , doy muchas gracias a mis compañeros, y tengo un reconocimiento especial para mi hija Paola, que fue quien sin demora, se contactó con un companero de la Fundación y me impulsó a concurrir a las reuniones.

Hoy veo la vida desde otra perspectiva, disfruto de ella, de mi familia, de la naturaleza, paseo y hago viajes….

Mañana cumplo CINCUENTA AÑOS, llena de expectativas, esperanzas y proyectos, CELEBRO LAVIDA!

MUCHAS GRACIAS a mi familia, mis amigas y al grupo Apostar a la Vida.

***